Pues sí, La Morada se vuelve pornográfica para traeros un personaje de lo más denigrante que existe: el voyeur.
Todos conocemos el término voyeur y sabemos que es la forma “fisna” de catalogar al mirón de toda la vida o al viejo verde de las películas de Alfredo Landa cuando aparecían las “gachís” en bikini en esas piscinas de Torremolinos.
Todos tenemos un puntito voyeur ya que es inevitable mirar a esa chavala que pasa por tu lado diciendo “aquí estoy yo” o a ese tío cuadrado que se pasea marcando musculatura y luciendo moreno de rayos uva.
Todos somos un poquito de ese morbillo que te da el ver a tu vecina, como en las películas, y esperar a que se quite la falda negra estrecha y la camisa blanca de oficina y ver la lencería fina que luce, liguero incluido.
Pues bien, esto está muy bonito en las películas, porque después nadie tiene una vecina así y no le haces daño a nadie con ello. Bueno, quizás dañes un poco tus ojos queriendo ver más allá de las cortinas de tela de tapicería que guardan con recelo lo que se esconde en el interior del inmueble. Historias…
Hoy vengo a denunciarte, querido voyeur porque estoy hasta las narices de que provoques con tu mirada lo que seguro que tú has sufrido en otras ocasiones. Hasta las narices de estar en el coche y tener que aguantarte. Estoy harto de que abuses de la confianza y deja de mirar al coche equivocado. Mira al tuyo propio y pon las manos en el volante. [Read more…] about Querido voyeur


La compensación que recibirá fue otorgada por la Corte del Estado de Nueva York y se basó en que por culpa de un error de cálculos en una obra cercana, su casa se transformó en un pantano. Así, el lugar de llenó de ranas y sapos, ocasionando el desarrollo de bufonofobia, la fobia a estos anfibios.
Ahora que estoy calentito voy a escribir lo que mi corazón sevillista me transmite.
Esta que os cuento -y que bien podría empezar con el típico Érase una vez la vida de…- es la historia de un pobre, o no tan pobre, huerfanito que cuenta sus primera horas de vida.