Abro los ojos y te siento muy cerca, tanto que recuerdo perfectamente que he soñado contigo, como olvidarlo. No te vas de mi cabeza, no sales de ella. Mi obsesión contigo ya no tiene límites, o los tiene pero son tales que se escapan a mi sensorialidad despierta. Me atacas en sueños, me aprisionas y me haces sufrir.
Y eso que no tengo tiempo de pensar últimamente mucho en ti, bien es cierto que cuando tengo un rato, por pequeño que sea, hago por saber de tus andanzas, que son las mías.
Sabes que apareciste un día en mi vida, aunque desde pequeño estabas en mí. Nos presentó un amigo, de esos de los buenos. No fue muy personal, más bien fue en la distancia y hasta tú tenías otro nombre. Pero desde ese momento eres mi cómplice, mi amiga y mi apoyo incondicional.

El “chivato” del línea expulsó a Luna, seguramente por protestar alguna de las acciones esas que te van matando poco a poco, pero de las que no se hablan. Y Rakitic vio, absurdamente la segunda amarilla, y otra baja más que tenemos. También Spahic cumplirá ciclo frente al Valladolid. Y ya se sabe que no andamos muy sobrados de efectivos, o de entrenador que los sepa manejar.



Los científicos descubrieron que del conjunto de voluntarios del experimento aquellos casados o con pareja que habían recibido la hormona preferían mantenerse a una mayor distancia de la mujer en comparación con aquellos que habían recibido el placebo.