
Solución para el Gol Norte


Un día vas y empiezas a analizar cosas que nunca te habías parado a pensar, pero que sé que sabes.
Nos movemos por una inercia prácticamente “zombi”, sin dedicarle demasiado tiempo a pensar que en el momento que se cae una pieza del entramado diario, todo se tambalea cual estructura colapsada. No nos paramos a planificar que el día-vida, tiene más argumentos que los propios de conseguir llevar o mejor dicho, llenar el plato de comida, necesario por otra parte, aunque no suficiente, -imagino que tendré detractores con este discurso, y expreso todo mis respetos- pero, ¿donde se quedan los sentimientos y las vivencias de las personas que nos rodean?. ¿Es que este alimento no termina de satisfacernos y por eso buscamos otros más flatulentos? [Read more…] about Día-Vida
Posiblemente me diréis que valiente chorrada de post, pero tenía que escribir sobre lo que me ocurrió ayer.
Muy típico; madre que insiste a su hijo para que no se le olvide el paraguas e hijo que a la tercera insistencia le dice a la madre que no sea tan pesada. Corolario de todo esto: al niño se le olvida el paraguas. Eso es así…
Pues eso mismo; escuchas a tu madre una y otra vez insistiendo en que no se te olvide el artilugio odioso para la lluvia porque está cayendo la de Dios; colocas el paraguas en un lugar diferente con la intención inicial de que no se te olvide por nada del mundo. Da igual; el destino está escrito y ese paraguas se te olvida aunque te lo cuelgues del cinturón.Dicho y hecho. [Read more…] about Pantalón marrón, paraguas morado
Un dibujo enfrente tengo, una imagen que une los lugares más frecuentes por los que piso, vivo y me relaciono. Un dibujo que se mueve en una dirección concreta, de norte a sur y de este a oeste. Hoy ha tocado así.
En ese movimiento me encuentro yo, aunque no me vea en la representación que observo. Solo veo un punto pequeño desde dónde salí hace ya unas horas, existe otro punto intermedio dónde poco a poco voy pasando más horas de las que nunca imaginé. Y existe también el punto final, la meta. El destino fijado desde antes de salir del primero de todos ellos, el objetivo eterno, el de casi siempre.
Hoy toca así, de derecha a izquierda, otro día será en sentido contrario, pero siempre en la misma dirección. Dirección tan frecuente que ya forma parte diaria en mi vocabulario.
Estás por todas partes, en cualquier esquina, escondido y bien visible. Desapareces en la transparencia de las ventanas y amaneces en los suelos mojados por los charcos. Fabricas imágenes a tu antojo y casi nunca estás cuando realmente se te necesita.
Proporcionas alegría y desesperación, aunque la mirada sea tan fugaz y ni siquiera se llegue a ver algo concreto. A veces con eso vale, por poco que sea.
Tan importantes en nuestro día a día que ya te buscamos sin buscarte, apareces y llamas la atención, cambiando la mirada en tu búsqueda.

La culpa no es tuya, claro que no, y seguramente tampoco del que te hace cómplice. El culpable es otro, el mismo que nos proporciona la necesidad de vernos en ti, el mismo que hace que solo se vea lo de fuera, olvidando lo de dentro.
Tú, solamente eres un simple reflejo que va apareciendo por todas partes, y nosotros pobres imágenes que necesitamos de nuestras miradas en ti para seguir nuestros caminos.
ÁS_FdN
Clint Eastwood entra en escena; Clint o un sucedáneo de él…
Imaginad que el salón de vuestra casa pega un par de giros: uno al pasado y otro al viejo oeste.
Puerta de madera de las que se abren al entrar en el «saloon», trago de alcohol, espuelas y amasijo de tabaco masticado al suelo.
Al fondo, mesa redonda, tapete verde y un jugador barajando sus naipes esperando desafiante.
El pequeño vaso de whisky golpea el mostrador de madera levantando una nube de polvo; el polvo se confunde con el ambiente. Se mastica no solo el tabaco… [Read more…] about Pistoleros del Viejo Oeste