Creías que todo estaba controlado y todo iba a salir bien y de repente aparecen sin avisar. No fueron invitados y sabes que no podrás con ellos. Poco a poco se irán apoderando de ti y nada habrá para detenerlos. Quizás solo la llegada del momento final acabe con ellos.
Cosquilleo, temblores y agitación. Todo tu cuerpo se encuentra diferente, no es el mismo. Andas despistado, como ausente, poseído por ellos. Pese a esta presencia extraña eres capaz de notar cosas que solo son perceptibles en esa situación, sin ella ni las pensarías, pasarían desapercibidas a tu lado.
En tu reloj imaginario no hay granos de arena que caigan, pero llegas a ver su paso, de arriba abajo. Ves los rayos de Sol e intuyes hasta el variar de su inclinación. Sintiendo como el tiempo transcurre de mil maneras diferentes al ritmo de la música del tic tac.
A este Guerrero le aconteció un viaje este pasado fin de semana con una característica muy destacada, no había señal de internet.
Muchos son los reflejos que tenemos de un mismo ser, muchas las miradas que recibimos y muchos son los ojos que nosotros echamos a los demás; siempre demasiados…