Nuevamente me siento delante de un papel en blanco con la sensación extraña del que no saber que va a salir de estos minutos de tranquilidad y recogimiento. Pluma en mano me dispongo a dejar volar la imaginación de este guerrero y lo primero que se le ocurre es comentar el nombre de su blog. La Morada del Guerrero es el nombre que decidí adoptar ya que pensé en esto como un punto de desahogo, un lugar dónde contar mis problemas, cabreos y vicisitudes en el transcurrir de las semanas… Poco a poco eso fue cambiando.
Era Agosto, hacía calor, y por culpa de dos familiares me dio el “punto” y me puse a indagar y a diseñar lo que sería mi morada más personal. Los colores eran rotundos y temática clara. Empieza mi aventura con la pluma y el tintero. Pero claro, mi afán y mi forma de pensar me hacen recapacitar que esto solo…vaya rollo.





